Antonio de Saavedra (Suma del Privilegio y sonetos)
Antonio Saavedra
El peregrino indiano, estudio introductorio y notas José Rubén Romero Galván, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 1989.
El peregrino indiano, edición, introducción y notas de María José Rodilla León, Iberoamericana Vervuert, Madrid, 2008.
El ejemplar RM/10836, conservado en la Biblioteca Pública del Estado "A. Rodríguez Moñino y María Brey" de Cáceres, fue expuesto por el Sr. Rodríguez Moñino durante la 1era exposición del Libro Extremeño como muestra la información presente en la última hoja.
El ejemplar D.157.31, conservado en la Public Library de Boston, perteneció a George Ticknor y a W.H. Prescott, posee además el Ex-Libris de José Nicolás de Azara.
El ejemplar R/11597, conservado en la Biblioteca Nacional de España, perteneció a Pascual de Gayangos.
El ejemplar B599 .S112p., conservado en la John Carter Brown Library de Providence, posee el Ex-Libris de Juan M. Sánchez.
El testimonio conservado en la New York Public Library, *KB 1599, presenta el supralibros de H[enri] T[ernaux-Compans] Lenox Collection.

Alden, J.E. 2005, European Americana, 599/77; BN-Tip. Esp. XVI 1631; CCBE s. XVI S 12; Clemente San Román 1998, Tipobibliografía madrileña III, n. 880; Índice del Conde de Gondomar 1623, "Libros de poesia", T. II, f. 84r; European Americana, 599/77; Medina, J.T. Biblioteca hispano-americana (1493-1810) 1968, 399; Pérez Pastor Madrid 1891, I, n. 648; Salvá 1872, I, n. 929; Simón Díaz. Poesía n. 183; Ticknor 1863, II, p. 471; Whitney, J.L. 1879, p. 315; Wilkinson 2010, n. 60241 [17007]
En línea: USTC, n. 341471.
La tasa fue escrita por Miguel de Ondarza y fue firmada en Madrid el diecisiete de marzo de 1599.
La fe de erratas fue escrita por parte de Juan Vázquez del Mármol y presenta todas las correcciones de los errores que se habían escrito a lo largo de la obra.
Privilegio real por diez años al autor. Fue firmado el 16 de febrero de 1599 y fue refrendado por don Luis de Salazar.
Esta aprobación fue realizada por el historiador, cronista y escritor castellano Antonio de Herrera (1549-1626). En su redacción, él se dirige al rey Felipe III y afirma que la obra ha recibido su consenso, valorando el contenido del argumento y el esfuerzo del escritor. Por este motivo, Antonio de Herrera pide al rey la licencia para imprimir la obra. La aprobación fue redactada en Madrid el 12 de enero de 1598.
En la portada se aprecia la presencia del escudo del rey Felipe II.
Dentro de este índice es posible leer el nombre de lugares, personas y objetos utilizados en los territorios de ultramar (en particular, en México) y su explicación.
Esta tabla incluye un pequeño resumen de cada canto.
Datos editoriales de la obra.
En esta dedicatoria, Antonio de Saavedra y Guzmán se dirige al rey Felipe III (1578-1621). El autor presenta su obra y la dedica al rey, así como la conquista de los territorios de ultramar. Al final, le pide su protección.
Dentro del prólogo, Antonio de Saavedra y Guzmán cuenta las dificultades que ha enfrentado para escribir El Peregrino Indiano, que escribió durante los setenta días de navegación, poniendo de relieve la veracidad de los hechos contados y su admiración hacia las hazañas de Hernán Cortés (1485-1547).
El primero de los diecinueve sonetos que anticipan la obra fue escrito por parte del sacerdote y escritor andaluz Vicente de Espinel (1550-1624). Dentro de este soneto, dedicado al rey Felipe III, se alaban las gestas de Hernán Cortés que, según el escritor, han permitido la llegada del cristianismo.
Este soneto fue escrito por parte del licenciado Alonso Sánchez Arias. El argumento es inherente a la conquista de las tierras de ultramar por parte de Hernán Cortés y, consiguientemente a esto, la difusión de justicia y elocuencia, según el escritor.
El soneto fue escrito por Antonio de Saavedra Guzmán y lo dedicó al archiduque Alberto VII de Austria (1559-1621) al que incluso envió el libro. Dentro del soneto se pone de relieve el vínculo familiar del archiduque con la familia real española, por ser casado con su prima carnal, la infanta Isabel Clara Eugenia.
Este soneto fue escrito por el poeta, abogado y comediógrafo granadino Gonzalo de Berrio (ca. 1554 - ca. 1609). El poema es una dedicatoria a Hernán Cortés por llevar el cristianismo a las tierras de ultramar.
Este es el segundo soneto perteneciente al licenciado Alonso Sánchez Arias. El argumento retoma las hazañas de Hernán Cortés, comparándolo a Marte, dios de la guerra y considerándolo un personaje esencial para el desarrollo de la historia.
Este es el segundo soneto escrito por parte de Antonio de Saavedra y Guzmán y esta vez es dedicado a María Enríquez de Ribera, VII marquesa de Tarifa (? - 1639). Además de alabar al personaje de Hernán Cortés hasta definirlo el “César español”, Antonio de Saavedra y Guzmán hace hincapié en la relación de parentesco entre el conquistador extremeño y el marquesado de Tarifa, a causa de la boda de su hija Juana Cortés de Zúñiga con el duque Fernando Enríquez de Ribera.
El soneto fue escrito por el caballero don Felipe de Albornoz (1574 - después de 1650). El tema tratado es inherente a las gestas de Hernán Cortés bajo el pretexto de difundir el cristianismo.
El poeta Juan de Tarsis y Peralta es el autor de este soneto en el que sobresalen la figura de Hernán Cortés, como conquistador de México, y la de Antonio de Saavedra y Guzmán que, a través de su pluma, es capaz de fijar esta conquista como un acontecimiento inolvidable a lo largo de la historia.
Este soneto fue escrito por el caballero Jerónimo Cortés de Arellano (1562-1601). El argumento retoma la conquista del territorio mexicano por parte de Hernán Cortés y alaba a Antonio de Saavedra y Guzmán por tener la oportunidad de describir dichos acontecimientos.
Este soneto fue escrito por el criado Miguel Iranzo de Castillo que, según algunos estudios, fue fiador de Antonio de Saavedra y Guzmán (cfr. Rodilla León, 2008, p. 15). El soneto exalta la importancia de la escritura como herramienta para contar y grabar determinados hechos relacionados con el conocimiento humano. Además, compara la figura del escritor con la del pintor.
En este soneto se compara el autor a un guerrero, a un mensajero y un guía para contar los acontecimientos que han llevado a la conquista de las tierras de ultramar.
Este soneto ha sido escrito por parte de uno de los representantes más ilustres del Siglo de Oro español: Lope de Vega (1562-1635). El escritor alaba tanto a Hernán Cortés por sus gestas, como a Antonio de Saavedra y Guzmán por contarlas dentro de su poema. Lope de Vega compara a sus dos protagonistas con personajes inherentes al mundo clásico.
El soneto fue escrito por parte del hermano del autor, Juan de Saavedra Guzmán. Dentro del texto, el autor expresa su felicitación y orgullo hacia el suceso del hermano tras la composición del Peregrino Indiano.
El poeta de este soneto es el caballero Juan de Casaus y Cervantes (ca. 1576-ca. 1645). A través de este soneto, se quiere alabar a la figura de Antonio de Saavedra y Guzmán por su cuidado poético en describir la llegada de los españoles a América.
A través de este soneto, Alonso de Guevara alaba a Antonio de Saavedra y Guzmán por escribir su obra poética y compara su figura con la de Apolo y con otros personajes ilustres de la literatura, como Homero, Virgilio, Petrarca y Ariosto.
Este soneto fue escrito por Jerónimo Ramírez, que era secretario del Marqués del Valle, dirigiéndose a Antonio de Saavedra y Guzmán, alabando su gloria.
En este soneto, el sargento mayor Lázaro Luis Liranco exalta las hazañas de Fernán Cortés consiguientemente a su llegada a Tenochtitlán.
El capitán Hernando de Mena, autor de este soneto, invoca a Dios con la esperanza de que Antonio de Saavedra pueda contar las aventuras de Hernán Cortés.
En este otro soneto, el licenciado Vicente de Espinel hace hincapié en las riquezas de España a través del descubrimiento del Nuevo Mundo. Además, subraya el hecho de que la obra poética de Antonio de Saavedra y Guzmán será eterna.
El ejemplar presenta un escudo imperial en la portada, el retrato del autor en las páginas preliminares al texto, presenta además decoraciones florales a principio de cada canto.
P. Pastor (1891, p. 344) señala que: “El poema consta de 2036 octavas repartidas en 20 cantos, empieza en la salida de Cortés con su armada de Cuba, y acaba en cerco de Méjico y prisión de Quanhtemoctzin”. Además, indica que el autor habla de sí en el canto XIV (“Sabed que soy casado con nieta…”) y que ofrece una segunda parte en la última octava (“que mi segundo fruto vea cogido”) (ibidem). Asimismo, Ticknor (1863, p. 471) afirma que: “Contains a regular life of Cortes in above sixteen thousand lines, written, as the author assures us, on the ocean, and in seventy days. It brings the story of Cortes down to the death of Guatimozin”.
El testimonio conservado en la Bibliothèque nationale de France, 8-YG-552, carece de la portada y del retrato del autor.
El ejemplar conservado en la Public Library de Boston, D.157.31, presenta la siguiente anotación manuscrita: “W.H.P. From my friend George Ticknor. 1839”.
El ejemplar conservado en la Österreichische Nationalbibliothek de Viena, *38.Aa.108, presenta algunos errores de foliación.
El testimonio conservado en la Biblioteca Pública del Estado "A. Rodríguez Moñino y María Brey", RM/10836, ha sido expuesto durante la primera “Exposición del Libro Extremeño” y presenta la siguiente anotación manuscrita: “Sr. Rodríguez Moñino. Madrid”. Además, se puede notar un error de foliación en las páginas preliminares al texto, concretamente en los sonetos y en el retrato del autor. En efecto, el ejemplar de Cáceres ha sido encuadernado de manera diferente con respecto al de Viena, *38.Aa.108, en la disposición de los sonetos, puesto que el ejemplar de Viena agrupa los diecinueve sonetos, mientras que el de Cáceres tiene un orden distinto e inserta el retrato en el medio.
Se señala que en la Biblioteca Nacional de México se encuentran cuatro ejemplares con la misma asignatura, M861.1 SAAp.
El ejemplar conservado en la Biblioteca Nacional de España, R/11597, presenta un sello rectangular a tinta roja con el nombre “Pascual de Gayangos”. Además, es un ejemplar con algunas hojas sueltas.
El testimonio conservado en la Biblioteca Nacional de España, R/1099, presenta algunas anotaciones manuscritas ilegibles en la portada y, en la última hoja, una anotación manuscrita de propiedad en tasa: “Lucía de Gebara”. Este ejemplar falta de colofón. Se señala también la presencia de la firma del encuadernador madrileño Ginesta en el contracanto.
El ejemplar conservado en la Biblioteca Nacional de España, R/8775, es mútilo, debido a la falta de la portada, que ha sido sustituida por una manuscrita, y de las hojas del cuadernillo con signatura §§⁸. En efecto, faltan: la tasa, la fe de erratas, la suma del privilegio, la aprobación, la dedicatoria al rey Felipe II, el prólogo y algunos sonetos. También faltan en la parte final, las hojas 345, 346 y 347, que han sido sustituidas por otras, con el texto manuscrito. Además, entre el cuadernillo con signatura §§ y el A, se señala la presencia de una hoja insertada con un retrato a mano, que según indica, es de Hernan Cortés.
El testimonio conservado en la New York Public Library, *KB 1599, carece del retrato del autor.