En el centro de la imagen se encuentra el enfrentamiento entre Mandricardo y Ruger dentro de un rectángulo, evidentemente destinado a duelos (tanto para torneos como para combates cuerpo a cuerpo).
El escudo visible en el centro, entre las cabezas de los dos caballos, es evidentemente el de Mandricardo, quien, en represalia, empuña su espada con ambas manos. Además, su espada es típica de los orientales.
A la izquierda, al fondo, se encuentra una tienda, la del rey Agramante, en la que posteriormente hace tratar a Ruger, mientras que aún más atrás se ve una ciudad amurallada de la que salen caballeros.
A la derecha, un nutrido grupo de caballeros armados a caballo observa el duelo.