Se trata del escudo de Carlos I de España que se carateriza por un macro escudo dentro del cual aparecen los escudos de los reinos que él mismo heredó y unió en su persona. Así aparecen los símbolo de las coronas de Castilla, de Aragón, del Reino de Nápoles y Sicilia, los Países Bajos Borgoñones, los estados de los Hasburgos. El escudo lleva una corona enciama y está bordado de un collar que pertenece al Toisón de oro, reconocible por el collar caracterizado por las llamas de fuego y el colgante en la parte inferior que lleva la piel de un carnero.